20/7/10

Animales del bosque

La humanidad calzaba al vasto niño Progreso.
-Rimbaud

Es probable que 2006 haya sido el comienzo del fin. Se respiraba en el aire, como se huelen las juntas del asfalto fresco al mediodía o la hierba de San Juan en las noches de verano. Una suerte de lisura general, una apatía, una dejadez consentida.
Obviamente, nos llegó mientras dormíamos. Es imposible que estas cosas te pillen prevenido. Un día te acuestas pensando que ese sueño te durará una eternidad, y al cabo de unas horas... ¡¡paff!!, despiertas con el asno subido al espinazo. Y no me digas que estoy loca porque eso, hoy, no me hace mella. Ya he saltado. Y no sabes lo bien que sabe el aire puro de la pérdida...


La palabra que lo define es pereza. Esa holgazanería que responde al reflejo del amor con el gesto esquivo de quien nunca ha probado, verdaderamente y más allá de las palabras, el bocado exquisito de la necesidad. Algo que para muchos no será más que una anécdota susurrada por padres y abuelos: la época en que la gente se comía la cal de las paredes. Sólo una anécdota. Un recuerdo acurrucado entre los cuatro muros de una casa de pueblo.

Pero, oye: no se lo cuentes a nadie. Que los niños no lo sepan (si intentas olvidarlo es como si nunca hubiera sucedido).

Mi amiga Tina -la sudafricana- sabe mucho sobre la vida de "los animales del bosque", que es como ella llama a ciertas situaciones que nosotros, urbanitas por tradición y generación, ignoramos. Una vez me contó lo que le pasa a un ciervo que sobrevive a la dentellada de un león en la selva.

¿Qué crees que pasa  por la mente del ciervo mientras el depredador le hinca el diente?

¿Te lo has preguntado alguna vez?

¿Te has preguntado cómo sobrevive al dolor? La verdad es que nadie quiere ser víctima en este mundo.

Cuando ya no lo resiste, una parte del ciervo sale de su cuerpo. Básicamente lo hace por protección. A esto que ciertos curanderos llaman susto y que Tina compara con los animales indefensos que se esconden en el bosque por miedo, es lo que la psicología moderna define como  TEPT o transtorno de estrés postraumático. La verdad es que, más allá de las creencias y sus conceptos, poco importa ahora si el alma existe o no cuando se ha experimentado la dentellada en carne propia. Como puede sospecharse, hay una amplia variedad de TEPTs que no entran dentro de las tan mentadas, siempre discutibles y a todas luces reduccionistas clasificaciones de la OMS. Regida por el paradigma racionalista, a los funcionarios de las OMS jamás se les ocurriría considerar la posibilidad de un TEPT generacional.

Hay quienes sostenienen que el TEPT es un fenómeno generacional, y que afecta tanto a indivíduos aislados como a pueblos. Y qué mejor ejemplo que los descendientes de la shoá. Parece que nunca haya habido un caso tan brutal de genocidio en la historia, ¿verdad? Aquí la víctima se vuelve institucional, y flaco favor  que le hace a sus descendientes. Pero es un buen ejemplo para poner y-más allá de las turbias motivaciones políticas del guión a dos bandos que rige el mundo conocido-, las consecuencias de la shoá en sus descendientes sigue siendo, creo, un tema por tratar. A más de medio siglo del genocidio, sus resultados se expanden como reguero de pólvora por Medio Oriente, y de Medio Oriente a Occidente. Nadie, o muy pocos, tienen el valor de analizar en profundidad el complicado mecanismo de un colectivo sometido a la dentellada del león. Y no digo ya desde la perspectiva psicológica del pueblo judío como Gran Víctima Universal, sino desde la perspectiva filosófica y espiritual.

No seré yo quien lo haga. Ahora mismo, mi repertorio de conocimientos se reduce, humildemente, a mi experiencia personal como ciervo. Yo me experimento, y en los años que llevo de carretera no he conseguido aún hallar otro motivo para la dentellada simbólica o real que no sea la ignorancia.

Claro que no me refiero a la ignorancia pura y dura vinculada a una educación formal deficiente. Me refiero a La Otra, a la ignorancia del individuo que, sin conocerse a si mismo, pretende hacerlo (y más que pretender, se lo cree) desde un esquema trazado por terceros. Los animales se refugian en lo más profundo del bosque y prometen no volver a salir por generaciones. Mejor no preguntarse qué pasará por la mente del ciervo mientras el depredador le hinca el diente. Mejor no preguntarse qué pasará después.

Tú conoces la respuesta, pero intentas olvidarla: es como si nunca hubiera sucedido.

Hay indivíduos que olvidan y otros que no olvidan jamás. Hay pueblos que olvidan y otros que no olvidan jamás. Cuestión de grados. En cualquiera de los dos casos la herida sigue estando allí y tiene la forma de una memoria de shock. En ella sepultas el olor de la pólvora, el silbido de las sirenas, el fragor de las bombas. En alguna parte de tu memoria genética hay una Hiroshima sin purgar, un holocausto personal, un agujero abierto por una granada, un ventrículo roto que ya no quiere ser corazón, porque cuando el dolor se vuelve insoportable es mejor meterlo en una caja y exhumar el intelecto. La  naturaleza es sabia y hasta puedes forzarla por un cierto tiempo.

Sólo por un cierto tiempo.


Lo que acabas de ver era un tiro de bala al corazón del planeta, que es el mar. Aquí el león no devora por hambre. Aquí no puede hablarse de una cadena trófica, ni de la superioridad de ciertos depredadores sobre otros. La muerte o supervivencia del ciervo bajo la dentellada del gran felino podrá ser cruel, pero se sustenta en un intercambio de energías necesarias para la subsistencia de las especies.

En cambio, ese tiro de bala no podrá justificarse nunca, ya que no garantiza el ciclo natural, sino su extinción. Esa bala detiene el ciclo. Lo aniquila. Es la dentellada del león dando de lleno en la yugular. En la yugular del planeta, que es nuestra propia yugular.

La Tierra habla. Nunca ha dejado de hacerlo. Sólo que ahora empieza a chillar.

Si mal no recuerdo, allá por los 90 las balas se anunciaban en los diarios como se anuncian las operaciones de bolsa, o la  apertura de una nueva plataforma petrolera en el Pacífico: ¿Y eso qué es? Nada, el atolón de Francia. Pocos se preguntaban qué es un atolón y mucho menos por qué se decía que el atolón era de Francia. Hoy día, pensar en tamaña ignorancia resulta entre peripatético y risible. Francia, paradigma de la Revolución  y adalid de la democracia europea en competencia amistosa con el cada vez más pequeño gigante americano (casi como los niños, que compiten por ver quién mea más lejos) utilizó durante años el Sahara argelino para sus pruebas nucleares. Y esto cuando Argelia ya había logrado su independencia.

Sin embargo, los grandes adalides de Occidente ponen el grito en el cielo ante la posibilidad de que Irán pueda poseer armas de destrucción masiva, una construcción tan difusa como amenazadora, que convierte la cabal definición de bomba atómica en algo obsoleto aunque igualmente siniestro.

Escribo con furia. Resulta difícil hablar de lo que ha sido acallado por generaciones y que afecta a todos los que, de una manera u otra y por la causa que sea, habitamos sobre lo que creemos que es tierra firme y eterna, conquistada por homínidos.

Homínidos que provocan sus propias heridas.

Homínidos a la defensiva por haberse dado muerte.

Homínidos que seguirán dándose muerte por las dudas.

Homínidos que nunca llegarán a liberar -y mucho menos a sepultar- sus animales heridos.

En la porción de mundo donde el ciervo sobreviviente -el eterno ciclo víctima-victimario-víctima, no importan aquí las banderas, las ideologías o las religiones, creemos que todas son parte de la misma ilusión- el homínido es ahora león, con una herida de si mismo convertida en queloide, encarnizada, callosa, dura. Tanto es así, que la dentellada sin éxito justifica la presencia de, por ejemplo, armamento atómico en ciertos países y en otros no. El ciervo que ahora es león se defiende de una dentellada fantasma.

Como he dicho más arriba, el homo sapiens tiene gran habilidad para metabolizar el dolor valiéndose de una herramienta preciosa: el intelecto. Le debemos al intelecto nuestra superviviencia sobre la Tierra, el desarrollo de la agricultura, el diseño de ciudades monumentales con una organización social compleja, -algunas de las cuales subsisten hasta hoy, piénsese en Atenas o en Teotihuacán-, la creación de un alfabeto, la capacidad de planificar, de instrumentarse, de sustituir el automatismo por una metodología capaz de generar arte, ciencia, filosofía, música, poesía etc. La sobresaliente capacidad de instrumentalización del sapiens se ha vuelto hegemónica.

No estoy del todo segura de que lo hayamos hecho bien, aunque hemos de creer que no lo hemos hecho del todo mal. Y tanto, que si tuviera que evaluar a nuestra especie en una escala del 1 al 10, he de decir que nos pondría un 5 rasposo. Todo indica que hemos desplegado el grueso de nuestras excepcionales habilidades de primates vip en beneficio de la superviviencia material, bajo la premisa antropocentrista de que el sapiens, por ser sapiens, es indiscutiblemente capaz de manipular todo lo que existe.

Todo lo que existe.

...

A mi me da en la espina que lo único indiscutible aquí es que no hemos superado aún al hombre de Vitruvio.


Perfecto en su simetría y de proporciones clásicas, esbelto, hermoso y por supuesto, blanco, el hombre de Vitruvio davinciano (1492) es al homo cibernéticus lo que era el homo antessesor al sapiens. Representa la imagen mental más antigua y aceptable que el hombre moderno tiene de si mismo. Es el boceto final que rubrica de forma rotunda la superioridad de Occidente frente a la inferioridad... del resto.

Mientras los animales heridos se refugian en el bosque, el hombre de Vitruvio se yergue como una sequoia sobre el oscurantismo del medioevo y lo sepulta. Para siempre. Antropos renace de entre las garras de Dios. La pose vitruviana, su registro, o lo que sea, legitima la gran ilusión occidental: no es que el sapiens esté hecho a imagen y semejanza del Universo, es que el Universo está hecho a imagen y semejanza del sapiens.
Podemos, pues, manipular la naturaleza a nuestro antojo.

Su manipulación nos traerá el Progreso y con él la aniquilación del dolor y la ilusoria superación de la muerte. Sin embargo, Antropos se libera del trauma vital de forma deficiente enjaulando a sus animales del bosque por generaciones. No se pregunta qué será de ellos, directamente los confina: mejor pensar que nunca han estado allí. Para justificar su avidez, se creará una organización y un sistema con  unas leyes incuestionables que refuercen su cosmovisión. Ha pasado tanta hambre primigenia que se ha vuelto codicioso.

Empieza la era de todo-lo-que-tengo-es-poco. Y luego la apatía. Llega un tiempo de lisura. Más tarde una cierta desaceleración. Quizá un hartazgo, variante del síndrome de Diógenes a escala planetaria (perdón: Occidental). Antropos descubre que la saciedad puede ser tan esclavizante como la escacez. Que el tiempo se desinfla, y que tal vez esté caminando por sus bordes. Unos bordes a los que cada día resulta más difícil aferrarse. 2006.

Entonces se despereza.

Te desperezas.

Aún así a veces -sólo a veces- te empecinas en creer que todo lo que conoces es todo lo que existe, y que todo lo que es, y todo lo que ha sido, es lo más grande que se ha hecho nunca. En otro caso, ¿qué sería de ti?

27 comentarios:

Amelia dijo...

Sí. Y además, Lao Tse, Buda, Cristo, Meera, Rahbia, Rumi, Hildegard von Bingen, Dama Juliana de Norwich, Maestro Eckhart, las beguinas, los que acuñaron el lema "libertad, igualdad, fraternidad", Mary Wollstonecraft, Gandhi, Mandela, todos los y las demás que no menciono,los infinitos e infinitas anónimos que hacen de vivir cada día algo que vale la pena, los y las que construyen... No los olvides, Roxana.
Un beso.

Anónimo dijo...

Me acuerdo del tiempo de los atolones. Luego llegó Greenpeace a poner el grito en el cielo, fue un poco el empujón al ecologismo modeno. Quizá haya que matar para poder cambiar... y ese ciclo al que haces referencia, el de la vítima y el victimario, se hace tan necesario para que suceda...
"el aire puro de la necesidad":
perfecto. Todo tiene un sentido, tú aquí lo miras a ojo de águila. Me gusta esa visión que se mete en el infierno tan profundamente que tiende a deslumbrarse (y puede llegar también a cabrear-nos, a hacernos patalear) ya que ¡hay tantas maneras de sacudir/despertar!
Te sigo
Constanza

CHINCHU-LYN dijo...

RAB el ángel exterminador.

R.A.B dijo...

Hola Amelia, bienvenida. No sólo no los olvido, sino que a algunos los encontrarás en www.fatamorgana2009.blogspot.com. Pero Animales del bosque no va sobre ellos, sino sobre la sombra. Ésa de la que muchos se niegan a hablar. Y puede resultar incómodo. Está dirigido a quienes entienden que la vida en el planeta, en este momento y mal que les pese a muchos, está en peligro. El cuentito lindo de la new age no es algo que nos caerá del cielo sino algo que habrá que currarse, y mucho, aunque no tengamos un ashram donde meditar. La segunda persona tiene la intención de hacerlo aún más incómodo :) A veces no hay más remedio que sacudir, y creo que a estas alturas mis pocos lectores ya se habrán percatado de la estrategia.
Constanza, bienvenida también. Las ONGs tuvieron su buen comienzo. Y sí, más o menos de eso va el post: de lo que tiene que morir para que nazca algo nuevo (y de la necesidad, quizá, de que el duelo no se produzca porque el perpetuamiento de la especie sobre una tierra ya exahusta se haría insostenible). Un asunto que los newagers admiten siempre y cuando no les toque a ellos.
Chinchu: como siempre, guapo, me haces soltar la carcajada.

Amelia dijo...

Yo creo, por el contrario, que en ocasiones corremos el riesgo de aferrarnos al malditismo... y enamorarnos de la sombra (en tanto que objeto de atención). Todo un peligro.
Un mundo sin consciencia de la sombra es un mundo plano. Un mundo sin consciencia de la luz, un mundo ciego.
Un beso.

Anónimo dijo...

Pues parece que las clavao RAB ;)
para enamorarse de la sombra hay que primero sacarla fuera, y cuando no se conoce difícil que se haga. Y si la ocultas, ni te enamoras ni la curas: directamente la ignoras "haciendo de cuenta que nunca ha sucedido".
Espinoso tema................. RAB
la verdad es que la desmemoria nos hace saltar escalones (hacia abajo).
La shoá. Indudablemente la herida es mayúscula, pero hay muchos de nosotros que preferimos cerrar el grifo. Es obvio que no se consigue nada buscando represalias con la única finalidad de conseguir un objetivo que nada tiene que ver con la shoá. Sí que es un tema a profundizar y hay biblio al respecto, si te interesa podría pasártela por e-mail.
Mis respetos por este post
Salud
Samuel

jcaguirre dijo...

El duelo con la sombra no tiene que ver con la autoayuda de fin de semana, gustosa de almibarar el dolor con dulces palabras de superación, sino con la sed de vida confontada a la radicalidad del dolor y el daño. El daño bloquea, y deja rígido y seco. Y sólo se evoluciona a base de sed vida. Por eso sólo el Amor es. Ante el dolor sólo cabe el movimiento, y ese movimiento no sale de nuestra voluntad sino de la llamada de la vida. No creo que al sombra seduzca. A lo sumo seduce como lo hace thanatos, de la mano del masoquismo y la autodestrucción. En la seducción de la sombra no hay nada de malevo ni de pícaro. En realidad es la seducción por el detritus, una opción por la muerte, por la muerte propia.

Paralelamente si uno no escucha su dolor y lo desplaza se abotarga y se queda fosilizado. Eckhart, alguien le citó, decía que el dolor era el caballo más rapido hacia la iluminación. Y así es pero, ¿se acuerda el océano del nombre de todos sus ahogados?. Esa es la cuestión que nos duele y nos corroe...

Preguntado un maestro zen por al cuestión del dolor respondió, señalando el zafu, que no tiene explicación racional... Su sentido y misterio supera la razón... A nosotros se nos deja con nuestra capacidad de vivir y de eros, o de thanatos... Esa es nuestra libertad. Estar a la altura de eros es estar a la altura del dolor...

R.A.B dijo...

Cuando Samuel habla de desmemoria pienso en la imagen de Carlos: "¿se acuerda el océano del nombre de todos sus ahogados?". Si entiendo bien, creo que esa frase sintetiza a la perfección este post. Hermosa imagen, hermosa empatía la de Samuel, y hermosa la sed de vida que honra a los ahogados.
:+ Muac!

jcaguirre dijo...

Es de un poema de Lorca, y si es muy brillante, casi fulgente. Encierra en sí toda la tragedia humana.

¿Cabe creer en un océano que no tenga en su memoria a todos los ahogados?, ¿dando igual su condición y sus heridas?. Lo que apunta Lorca encerraría un perdón universal y la unidad radical de la vida; como bien sabían los primeros cristianos. En eso basaron su "buena nueva".

jcaguirre dijo...

Me refiero a los del columpio...

César Bacale dijo...

Interesante cuestion la que se nos plantea aquí.
La cosa es que nos pongamos del lado que nos pongamos, la vida siempre toma sus propios caminos hacia la evolucion y la trascendencia.
Rab, si, animales del bosque, shoás písquicas como agujeros negros en tantas personas, algo de irremdiabilidad apocalíptica, y la vez, de tensión por hacer algo, por espabilarse, por sacudirse el aletargamiento newagiano, pero tambien -Amelia-, las voces de esperanza (no de amodarramiento y de aletargamiento) que destilaron destilan su sabiduria y su amor precisamente de un conflicto tan viejo y antiguo como el tiempo.
La cosa es, Rab, que no se trata de elegir entre la sombra o la luz, entre sacudir las consciencias a ostias u olvidarse de todo en un sillón escuchando a Deva Premal. La paranoia egoica salvaplanetas, puro sisifismo titánico en muchos casos, de los rescatadores ecológico-espirituales es tan patética como el escapismo neo-vedántico newagero. Y ambos patetismos reflejan las tendencias humannas hacia el dolor, la huida, o la confrontación. La fobia o la contrafobia, cuando del dolor nadie se escapa y al dolor nadie le vence (al menos mano a mano). Al dolor se le integra o no, se le abraza (desde luego, no en cursillo de fin de semana, aunque por algo hay que empezar) o crece y crece exponencialmente.
La cosa ya no esta para falsos dualismos, ni para mas combates pseudo espirituales, ni siquiera contra los illuminatti-annunaki- reptilianos-bla-bla-bla. El combate es dentro, lo cual no quiere decir aislarse en una burbuja, sino ser y prepararse verdaderamente para ser un guerrero espiritual, es decir un vehículo de compasion que alli por donde pase transmita integración, superación de conflictos, abrazo de polaridades, serenidad del que ha sido alicatado y macerado a fuego lento por la sombra.
Si, la atención sostenida en la parte dolorosa, si no se hace con suma atencion, y tambien con ayuda, puede conducir al malditismo o enamoramiento del dolor. O lo que es lo mismo, la necesidad de proveerse celular y químicamente de ciertas dosis de emociones densas para mantenerse a tono, aunque sea esgrimiendo la bandera de la revolucion (espiritual, ecológica, literaria, humana, la que sea). Ese es el enganche, cuantos líderes carismáticos de una u otra índole no supieron como vivir cuando la causa se acabó.
La tierra está dolida, si, pero ¿que parto no es doloroso? y ¿que sabemos realmente del fruto de este parto?. Poca cosa, por eso tomamos partido, aportamos nuestro granito de arena, incluso nos creemos imprescindibles e irremplazables, o prescindibls y despreciables, confundiendolo con ser únicos e irrepetibles como realmente somos. Son dos cosas distintas. La luz y la sombra, la dualidad, es el camino que se nos ofrece para evolucionar a un estado de consciencia no dual, que comprende amor hacia todo, pero este amor es un fruto a posteriori del trabajo de cabalgar los opuestos, y no a priori como les gusta creer a los newagers. El amor es pura gracia, sí (de o contrario no sería amor) , pero precisamente por eso, y para que lo valoremos y lo conozcamos realmente, como se merece, se nos da poco a poca a traves de pequeñas y diminutas conquistas espirituales, de espacios de no dualidad que vamos conquistando poco a poco.
En eso, estamos todos, independientemente del rol que hayamos elegido asumir para poner nuestro grano de arena.
Animales del bosque, sí, y dentro del dolor de los ciervos, y mas aun, de los seres humanos, siempre, la capacidad de perdonar, de amar y abrazar ese dolor antiguo, pero no mas que el amor que lo incluye y lo trasciende todo.
Un abrazo.

R.A.B dijo...

Esperaba que alguien mencionara el perdón. Siempre que haya hostia, alguien completa la gracia. Gracias por tus argumentos, César.
Carlos, ¿es de Lorca? Ahí está la genialidad del maestro: que en pocas palabras lo sintetiza todo. Ay, quien pudiera...
:+

R.A.B dijo...

"Ese es el enganche, cuantos líderes carismáticos de una u otra índole no supieron como vivir cuando la causa se acabó". Si lees las letras pequeñas del final verás que se hace referencia a lo mismo, sólo que llevado a un grano general y profano. Muchos no sabrán cómo vivir cuando ya no haya más nada que tener. Cuando llegue el momento de ser, se verán los verdaderos rostros.

César Bacale dijo...

No es el perdón, RAB, aunque también, pero no solo.
El perdón es una actitud que aun no comprende que todos somos todos, y por lo tanto capaces de todo.
Hablo del amor como aceptacion consciente , quizas la formas mas dificil de amor, (no confundir con resignacion, de todo lo que sucede, solo porque, en definitiva, ya está sucediendo. La aceptacion de este suceder, que muchas veces implica un dolor cas inhumano termina por conducirnos hacia la integracion. O sea, compasion que emana de comprender que tambien somos eso. Tanto la víctima com el tirano, y el dolor que hay entre ambos, tanto el planeta como los que lo expolian, que somos todos, tambien expoliamos la noosfera con nuestras emociones enquistadas.
No es perdón, o al menos, no eso solo, el perdó pertenece a un parte,a la parte agraviada. aqnue es necesario, anterior a esa aceptacion, y a la comprensión que la sucede.
Un abrazo bis..

César Bacale dijo...

Muchos, ya, no saben como vivir, porque siempre es el momento de ser. Por eso se parapetan en el tener. El tener es siempre algo accesorio y subsidiario.
Y ya mismo puedes ver sus rostros
(toda la tristeza y el miedo que la glotoneria y la avarician apenas pueden contener), que te recuerdo, son los nuestros tambien, otro mas de nuestros muchos rostros.
Yo no hablaria de ellos, sino siempre, siempre, de nosotros, porque la primera persona mantiene o nos conecta con la unidad, aun en la lucha, el conflicto, y en la diferencia, y sobre todo ese amor que tanto necesitamos.
"El que camina una milla sin compasion camina hacia su propia muerte".
W.W.
Pos eso.

Amelia dijo...

Sí. Mejor, siempre en primera persona. Singular y plural.

César Bacale dijo...

Pregunta:
¿sabrías tú vivir sin causa, cuando no haya necesidad de denunciar a nadie?
Unos tienes yates, chalets, imperios, fábricas, islas, paises.
Otros tenemos ideas, y tambien rabia ira hacia...
Pero es el mismo tener, pero incluso...fruto de la reaccion, no de un respuesta libre.
No se si "ellos" sabrán vivir sin lo que tienen, a lo que yo me referia es si "nosotros", como revolucionarios, como guerreros, sabremos, o mejor dicho, sabemos aqui y ahora vivir sin causa, sin ideas, sin creencias, sin aquella materia emocional y mental a la que indudablemente estamos apegados.
La respuesta no existe porque la polaridad hace, el joker de dios hace, que las partes se complementen con sus respectivos teneres, hasta que llege la integración.
Por lo que a mi respecta, creo, como dice el cuento sufi, que el rico no apegado se va al cielo a seguir difrutando de su desapego, y que el asceta apegado a su sufrimiento se consume en el infierno hasta que lo manda a tomar viento.
Abrazos tris.

César Bacale dijo...

A ver si tu y yo aprendemos de una vez a hablar tb en primera persona,singular y plura, sobre todo en medio de las diferencias.
Y precisamente por eso.
Muchos besos, Amelia.
Interesante debate, jugoso, pero me tengo que ir.
Ta otra.

R.A.B dijo...

¿Qué debate?

Anónimo dijo...

Bah bah bah a mi es que estos argumentos de señoras pijas iracundas que van de salvaplanetas no me molan para nada. Al contrario, me repatean. Y lo de la segunda persona que tanta estrategia ni que niño muerto chica: aplícate el cuento y vete a dormir. No te lo tomes a mal pero mira, aqui no hay hartazgo, en realidad lo que produce hartazgo es tener que leer un post tan largo para na... para que te digan en 20000 palabras lo que podría resumirse en 2: idos a la mierda. Pues eso. Y luego la historia de que los franceses y los renacentistas. Si vamos a hablar de atraso, tambiénb puedes echarles un vistazo a los 4 cucas suramericanos que tiraban cabezas desde las pirámides en pro de sus dioses y cosas como esas, o ahora va a ser que solo a este lado del mundo se cometen "aberraciones". Hay que ver también el lado bonito de la vida, su vitalidad... el tener no sen come a nadie, y yo me pregunto cuanta gente de esta que va por el mundo pretendiendo salvar planetas y diciendo que comer y como, no hará la vista gorda con asuntos de su propia comunidad. chorradas.
sdos

César Bacale dijo...

En fin...

jcaguirre dijo...

Eso mismo César y RAB, en fin...

R.A.B dijo...

Anónimo...
te crees todo lo que dices, evidentemente. Pero me quedo con lo esencial: no intentas convencer a nadie, no hay manipulación en lo tuyo. Tu transparencia me ilumina :D

(pd. razón por la cual admito tu comentario, aunque sea una chorrada. A partir de ahora habilito la moderación).

CHINCHU-LYN dijo...

Se ve que anónimo es fan de Mel Gibson y que no te conoce RAB... tu transparencia me ilumina...
XD
a mí me gustaría ver a anónimo por tres segundos nada mas en tus faldas RAB (o pantalones, como prefieras) para ver como se meaba y se cagaba encima y llamaba al SAMUR. Chorradas he leído mucho por acá, parece que hay gente que se ha sentido tocada y ofendida, está bien mandar algún sablazo de vez en cuando. Con tanta hipocresía viene bien. Hay mucho que intenta sentar cátedra acá... y no porque esté de acuerdo en todo lo que decís sino porque la saña se nota y no era necesaria...
a menos que...
en fin, ejem...
y esos, seguro que son más peligrosos que anónimo...
cuac cuac RAB
tesiguimo

R.A.B dijo...

Chinchu, nada es peligroso a menos que te enganches. Entrar al trapo no tiene caso, es gastar una energía que podría usarse en algo verdaderamente útil.
Por otra parte, aquí se aceptan todos los comentarios Chinchu, siempre y cuando no se pasen de la raya. Y hasta el momento nadie lo ha hecho, o por lo menos no tanto como para llegar a ofender a nadie (ni siquiera a mí). Cada cual habla por si mismo y se hace cargo de lo que dice y mismo derecho se tiene a hablar que a callar. Como a moderar.
A buen entendedor...
:+ :+ muac

Anónimo dijo...

A ver... creo que me he perdido. Que alguien me lo explique porque no lo entiendo ¿? Es una lástima, porque yo creo que daba para el debate...
¿me puedo re-apuntar?
¿me lo permites, rab?

Salud con mèrde
Samuel

R.A.B dijo...

Claro que sí, hombre, si lo inicias tú... porque lo que es yo, hoy sólo huelo aceite de linaza.