13/11/10

Yadwiga




La gitana dormida, obra de Henry Rousseau, sigue siendo mi pintura favorita. Yadwiga es el nombre de la gitana que le inspiró para crear esta inquietante pintura, en la que una gitana con aspecto de muñeca de lana, duerme ante la mirada atenta de un león manso.
Al verla uno se pregunta con qué soñará Yadwiga, o si acaso, en su infinita inocencia, no temerá despertar entre las fauces del león. Quién sabe. Quizá ella no sepa que él se ha enamorado.

2 comentarios:

Antonio Tello dijo...

Su "infinita inocencia", ahí está la clave, pues era la misma que la del pintor. Una inocencia poética para ver y comprender el mundo que Picasso, con su aguda inteligencia artística, comprendió enseguida cuando vio las obras de este maestro.

RAB//. dijo...

Es lo que me gusta de Henry: su inocencia. Y de naif, poco. La inocencia es cosa bien distinta a eso. Es lucidez pura.